Rita Chaos (Terrassa, 2001) toma el abandono histórico como el motivo originario de sus composiciones de collage. Se define como una manipuladora romántica de la estética fotográfica de época.

Cartas de póquer e imágenes abandonadas entran en juego mediante la técnica del collage y configuran un tablero donde la picardía es bienvenida. No tiene ningún problema en reconocer que no sabe jugar a las cartas y, quizá, ese desconocimiento es precisamente la razón por la que se siente tan libre cuando las tiene entre las manos: las juega y las rejuega hasta que encuentra una composición entre materiales que le atrae.

Abandona las normas preestablecidas, que nunca ha conocido, y diseña su propio tablero de juego. Composición irónica, composición traviesa: su jaque mate.

Proyecto

Lo que me gusta del pasado es el misterio que siempre tendré por el simple hecho de no haberlo vivido. Este misterio es el motor de mi interés. ¿Quiénes son? ¿Qué estarán haciendo? ¿Se caían bien?

Podría dejar las imágenes tranquilas y aceptar que la estaticidad que presentan se traslada a una estaticidad verídica. No hace falta que las mire con más intensidad pensando que me podrán narrar su historia. Esta estaticidad y silencio los he compensado con mi imaginación trasladada a mis manos. Como soy una persona nerviosa e impaciente, tijeras en mano siempre es un peligro. Como no sé dibujar ni pintar, el recorte se convirtió en aquel gesto que compensa el movimiento y la voz que no he logrado encontrar en el pasado histórico fotográfico.

Aquí estoy, en mi escritorio, con una imagen observándola a milésimas de mis ojos. Como si quisiera olerla visualmente. La miro, la remiro, la dejo. Cojo otra, mismo ritual. Juego con la yema de mis dedos contorneando su marquito rugoso. La dejo, vuelvo a coger la otra. ¿Qué me quieres decir, pequeñita? ¿O qué quiero decirte yo a ti, pasado?

Y, de repente, veo que las orejas de las tijeras ya tienen unos dedos haciéndoles cosquillas: empieza la danza de la imagen. Se trata de pasos de milésimas de centímetros, intentando que la tijera siga la línea histórica. Derecha, izquierda, un poquito derecha, un poquito más, izquierda. Fin. Ya tengo el recorte que quería. Lo pongo en la palma de mi mano como si quisiera ofrecerle un hogar después de destronarlo agresivamente de su historia. ¿Sigue siendo de su tiempo o ahora forma parte de mi presente creativo?

Las imágenes con las que trabajo las encuentro en cajas llenas de polvo, en mercados de antigüedades o de segunda mano. Las primeras cartas de póquer las encontré abandonadas en un cajón de casa de mis padres. También tenían polvo. La primera vez que uní un recorte con una carta, no sabía muy bien qué sentido tenía. Aún no lo sé y me gusta esta microrebeldía.

Ambos materiales, carta y recorte, son materiales históricos que tuvieron sentido en un pasado y que, ahora, unas manos del presente juegan con ellos. La idea de juego nace de forma natural y las cartas enfatizan esta idea. Se crea una nueva baraja y el público es libre de jugarla a su manera. ¿Pero por qué has unido esta carta con este papel? ¿Cuál es el significado? ¿Por qué hay dos tréboles si en el recorte aparecen tres personas? Querida persona, no lo sé.

Defender mi trabajo como un juego puramente estético no siempre es fácil. Puede parecer vacío de contenido, pero para mí está lleno de ironía.

Trayectoria

2026 – Pessigolles històriques. [Cosquillas históricas]. Exposición dentro de la programación del Festival Revela’t. Vilassar de Dalt, Maresme (Barcelona).

2026 – Feria de fotografía contemporánea MIA Photo Fair BNP Paribas, Milán Galería Villa Alegre (Barcelona).

2025 – 54 Jokers. Exposición individual en el Centre Cultural La Casa Elizalde, dentro de la programación del festival 39/11 Novembre Fotogràfic (Barcelona).

2024 — 54 Jokers. Exposición individual en la Sala 3 de la Sala Muncunill. Terrassa